Planetario de Buenos Aires

El planetario Galileo Galilei de la ciudad de Buenos Aires, que realizó su primera función el 13 de junio de 1967, cuenta con un instrumento planetario Zeiss Modelo V con las siguientes características:

“El proyector planetario está diseñado para representar el cielo estrellado en época pasada, presente o futura, visto desde cualquier lugar del planeta. Permite reconocer constelaciones, analizar los movimientos planetarios alrededor del sol, comprobar cómo se mueve la luna en torno a la tierra, disfrutar anticipadamente de un eclipse, observar conjunciones planetarias ocurridas hace miles de años y descubrir el espacio profundo.

El planetario Zeiss brinda una excepcional variedad de posibilidades de representación. Proyecta unas 8.900 estrellas fijas de manera fiel a la naturaleza, algunas en su respectivo color espectral o con sus características variaciones de luminosidad. Pueden hacerse visibles la vía Láctea, las nubes de Magallanes pequeña y grande, diecisiete cúmulos estelares y nebulosas tales como las de Orión y Andrómeda, el sol con su aureola y “Gegenschein”, la luna con los detalles de su superficie y cambio automático de fases y naturalmente los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

Además de marcas auxiliares de orientación es factible proyectar otros muchos elementos astronómicos; red de grados ecuatorial con división de horas, eclíptica con división de días, meridiano con graduación de longitudes, esferas de reloj de precisión, paralelos o almicantaradas, escalas de ángulos siderales, acimutales, de ángulos horarios y del tiempo, sol medio y triángulo náutico con círculo vertical y horario en calidad de bases astronómicas para determinar la hora y la posición, aureolas boreales con sus colores así como las figuras de las constelaciones. Esta multitud de proyecciones permite demostrar los movimientos más diversos, tales como el giro diurno del cielo, el movimiento anual geocéntrico del sol, luna y planetas, la precesión, es decir el movimiento giroscópico que describe el cielo en un período de 26.000 años, así como la variación de la altura polar en función del desplazamiento sobre el meridiano.

Además, permite simular efectos de vuelos espaciales tales como el aterrizaje en la luna con la proyección del correspondiente panorama lunar y el aspecto extraterrestre de nuestro sistema solar. Una gran ventaja del planetario Zeiss constituye el hecho de poder acelerar fuertemente y en forma variable la duración de los distintos fenómenos celestes. Mientras que en la naturaleza, los astros se mueven con una lentitud tan grande que sus cambios de posición no se advierten sino al cabo de períodos difíciles o incluso imposibles de observar, el planetario es capaz de reproducir el movimiento diurno del cielo de 24 horas concentrado en lapsos discrecionales entre 36 minutos y 30 segundos.

A su vez, bajo la cúpula de proyección se presencian eclipses solares y lunares, tanto parciales como totales, un viaje de un polo al otro de la tierra con las respectivas variaciones que se observan en el cielo, a la vez que fenómenos que pueden calificarse de extraordinarios, tales como el aspecto de nuestra tierra que se ofrece a los astronautas desde su cápsula espacial”.

Texto tomado de la página oficial del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires:

http://www.planetario.gov.ar/inst_instrumento.html

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